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¿El seguro cubre los daños por terremoto? Guía para propietarios y administradores en Colombia 🤷♂️🔨
Descubra qué seguros pueden cubrir daños por terremoto en Colombia, qué protege la póliza de una propiedad horizontal y cómo presentar correctamente una reclamación.


Después de un sismo es normal mirar una grieta, un desprendimiento o algún daño en el edificio y preguntarse inmediatamente:
“¿Esto lo cubre el seguro?”
La respuesta no siempre es sencilla.
En Colombia pueden existir varias pólizas protegiendo un mismo inmueble: la póliza de la propiedad horizontal, el seguro asociado a un crédito hipotecario y, en algunos casos, un seguro voluntario de hogar contratado directamente por el propietario.
Pero cada uno protege cosas diferentes.
El sismo del 10 de agosto de 2026 volvió especialmente importante entender esta diferencia. No solo para saber quién puede responder económicamente por un daño, sino también para evitar errores frecuentes después de una emergencia: reparar antes de documentar, asumir que todo está cubierto porque el edificio tiene seguro o esperar demasiado tiempo para reportar una afectación.
Esta guía busca explicar, de manera sencilla, qué seguros pueden responder después de un terremoto en Colombia, qué debe hacer una propiedad horizontal y cómo organizar correctamente una reclamación.
La idea más importante de esta guía es sencilla: no basta con preguntar si el edificio está asegurado. Hay que saber qué bien sufrió el daño, quién lo aseguró, contra qué riesgos, por qué valor y con qué deducible y condiciones.
Primero: que un edificio tenga seguro no significa que todo esté asegurado
Esta es probablemente una de las confusiones más comunes.
En una propiedad horizontal conviven, al mismo tiempo, bienes comunes y bienes privados.
La Ley 675 de 2001 establece que los edificios y conjuntos sometidos al régimen de propiedad horizontal deben contar con pólizas que cubran contra incendio y terremoto los bienes comunes susceptibles de ser asegurados.
Eso puede incluir elementos comunes de la edificación, dependiendo de la configuración del proyecto y de la póliza contratada.
Pero esta obligación no significa automáticamente que estén asegurados los acabados de cada apartamento, los muebles, electrodomésticos, computadores, televisores, mejoras realizadas por el propietario o demás contenidos privados.
Por eso, después de un terremoto pueden existir varias capas de protección.
Link del Registro Unico de Seguros - RUS:
https://www.rus.com.co
La póliza de la propiedad horizontal
Es la que debe revisar principalmente la administración cuando existen daños en bienes comunes.
La administración debería conocer, como mínimo, cuál es la aseguradora, cuál es la vigencia de la póliza, qué bienes fueron asegurados, cuál es la suma asegurada, qué deducible tiene el amparo de terremoto y qué exclusiones o límites establece el contrato.
La existencia de esta póliza también puede consultarse mediante el Registro Único de Seguros —RUS—, aunque esa consulta no reemplaza la revisión completa del contrato de seguro.

Link de Consulta RUS Seguro de Bienes Comunes:
https://www.rus.com.co/seguro-de-bienes-comunes/
El seguro asociado al crédito hipotecario
Si una vivienda está hipotecada a favor de una entidad financiera vigilada, existe otra capa de protección.
El artículo 101 del Estatuto Orgánico del Sistema Financiero establece el aseguramiento contra incendio y terremoto de la parte destructible del inmueble hipotecado durante la vigencia del crédito.
Pero tampoco conviene asumir que esta póliza cubre todo.
Un propietario debería solicitar al banco o aseguradora el certificado individual del seguro y verificar exactamente la suma asegurada, las condiciones, el deducible y los bienes protegidos.

Link de Consulta RUS Seguro Decenal:
https://www.rus.com.co/seguro-decenal/
El seguro voluntario de hogar
Un propietario también puede haber contratado voluntariamente una póliza de hogar.
Dependiendo del producto, esta puede proteger la vivienda, sus contenidos o incorporar coberturas adicionales como terremoto, alojamiento temporal, remoción de escombros, equipos o responsabilidad civil.
Aquí vuelve a aparecer una regla fundamental:
el nombre comercial de una póliza no permite saber qué está cubierto.
Incluso expresiones como “todo riesgo” no significan literalmente que absolutamente cualquier daño vaya a ser indemnizado. La respuesta siempre está en la carátula, las condiciones particulares y el clausulado de la póliza.
Para entenderlo de forma más sencilla, esta es la ruta que recomendamos seguir después de identificar un daño por sismo:

Guía rápida para identificar qué seguro puede intervenir y qué hacer antes de iniciar una reclamación. La cobertura definitiva siempre dependerá de las condiciones particulares de cada póliza.
Entonces, si apareció una grieta después del sismo, ¿quién responde?
Antes de hablar de seguros hay una pregunta todavía más importante:
¿Qué elemento está afectado?
No todas las grietas tienen el mismo origen ni todas pertenecen al mismo responsable.
Una fisura puede aparecer en un acabado, una mampostería, una fachada, una placa, una columna, una junta o algún otro elemento del edificio.
Por eso, observar una grieta no permite concluir automáticamente que existe un daño estructural.
La primera inspección debe servir para observar, registrar y determinar qué situaciones necesitan una evaluación especializada, no para emitir diagnósticos improvisados.
Desde el punto de vista asegurador también importa establecer si el elemento afectado corresponde a un bien común, un bien privado o un contenido.
Una afectación en un elemento común puede llevar a revisar la póliza de la copropiedad.
Un daño estrictamente privado puede requerir revisar el seguro hipotecario o la póliza individual del propietario.
Y un televisor, computador, mueble o electrodoméstico puede depender de una cobertura específica de contenidos.
Son reclamaciones diferentes.
Antes de reparar, documente
Después de un terremoto existe una reacción comprensible: querer arreglar inmediatamente aquello que se dañó.
Pero, salvo que exista un riesgo que requiera intervención inmediata, es recomendable documentar primero.
Una grieta resanada, un elemento retirado o una reparación realizada sin fotografías puede eliminar parte de la evidencia necesaria para entender qué ocurrió.
Cuando sea seguro hacerlo, registre la ubicación exacta del daño, tome fotografías generales y fotografías de detalle, anote la fecha, haga mediciones aproximadas cuando corresponda y conserve información que permita comparar la condición actual con la condición anterior al sismo.
Informes técnicos anteriores, fotografías, registros de mantenimiento, actas y diagnósticos previos pueden ser especialmente útiles.
La recomendación técnica es clara: mitigue aquello que pueda representar peligro o pueda aumentar el daño, pero conserve evidencia antes y durante la intervención siempre que las condiciones de seguridad lo permitan.
No espere dos años para avisarle a la aseguradora
Este punto merece especial cuidado porque puede prestarse para interpretaciones equivocadas.
El Código de Comercio establece términos de prescripción de dos y cinco años para determinadas acciones derivadas del contrato de seguro.
Pero esos plazos no significan que una persona deba esperar meses o años para avisar un daño.
Son conceptos jurídicos diferentes.
El régimen del contrato de seguro contempla también el deber de informar el siniestro dentro de un plazo mucho más corto: en términos generales, tres días desde que el asegurado o beneficiario conoció o debió conocer el hecho, salvo que contractualmente se haya establecido un plazo mayor.
Por eso, nuestra recomendación práctica es sencilla:
Si identificó una afectación que potencialmente puede involucrar una póliza, repórtela a la aseguradora tan pronto como sea razonablemente posible.
Dar aviso temprano no significa que ya exista una indemnización aprobada.
Simplemente permite abrir el siniestro, conservar trazabilidad y comenzar el proceso de evaluación.
Cómo reclamar un seguro después de un terremoto
Una buena reclamación debería parecerse más a un expediente organizado que a una carpeta llena de fotografías sin contexto.
La información disponible debe permitir entender qué pasó, dónde ocurrió, qué bien resultó afectado, cuál era su condición anterior y cuánto podría costar reparar el daño.
Una ruta práctica podría ser la siguiente:
Priorice la seguridad. Si existen desprendimientos activos, deformaciones importantes, elementos inestables o riesgos para las personas, restrinja el acceso y solicite evaluación competente.
Documente la afectación. Tome fotografías generales y de detalle, registre ubicación, fecha y características visibles del daño.
Determine si se trata de un bien común, privado o contenido. Esta clasificación ayuda a identificar qué póliza debe revisarse.
Identifique los seguros vigentes. Revise la póliza de propiedad horizontal, el seguro asociado al crédito hipotecario y cualquier seguro voluntario de hogar que pueda existir.
Dé aviso a la aseguradora. Solicite número de siniestro o número de radicado y conserve todas las comunicaciones.
Organice el expediente. Incluya antecedentes, informes, fotografías, planos relevantes, cotizaciones, presupuestos, facturas de medidas de emergencia y demás documentos que permitan demostrar la ocurrencia y, cuando corresponda, la cuantía de la pérdida.
Mantenga separadas tres preguntas: cuál es el estado técnico de la edificación, cuánto cuesta reparar el daño y si ese daño está cubierto por el contrato de seguro.
Esta última diferencia es especialmente importante.
Un ingeniero no determina por sí solo si una aseguradora debe pagar. Y una aseguradora no reemplaza la evaluación técnica de seguridad de una edificación.
Son análisis diferentes que pueden necesitar trabajar de manera coordinada.
¿Qué pasa con el deducible?
Otra pregunta frecuente después de un terremoto es:
“¿Cuánto tenemos que pagar nosotros?”
No existe un único deducible de terremoto aplicable a todas las pólizas en Colombia.
Dependiendo del contrato, el deducible puede ser un porcentaje, tener un valor mínimo o calcularse sobre determinado valor del bien afectado.
Por esa razón, una administración no debería anunciar a los propietarios un porcentaje de deducible hasta revisar exactamente la póliza vigente y las condiciones particulares del amparo de terremoto.
Lo mismo ocurre con las exclusiones.
Algunas pólizas pueden contener restricciones relacionadas con deterioro gradual, falta de mantenimiento, determinadas condiciones constructivas o daños que no provengan del riesgo cubierto.
Pero tampoco es correcto asumir que cualquier problema constructivo está automáticamente excluido.
Cada reclamación debe estudiarse sobre los hechos concretos y sobre la póliza realmente contratada.
¿Cuánto tiempo tiene la aseguradora para responder y pagar?
El artículo 1080 del Código de Comercio establece que el asegurador debe realizar el pago dentro del mes siguiente a aquel en que el asegurado o beneficiario haya acreditado su derecho, bajo las condiciones previstas por la ley.
Aquí existe otra diferencia importante:
enviar un correo no necesariamente equivale a haber acreditado completamente una reclamación.
Por eso conviene conservar el número de radicación de cada comunicación y solicitar que cualquier documento adicional requerido por la aseguradora sea solicitado de manera concreta y por escrito.
Si aparece una controversia, el consumidor puede acudir, según el caso, al Defensor del Consumidor Financiero, mecanismos de conciliación, la Superintendencia Financiera de Colombia o la jurisdicción competente.
La autoridad que supervisa a las aseguradoras en Colombia es precisamente la Superintendencia Financiera de Colombia, no una entidad independiente denominada “Superintendencia de Seguros”.
Si usted administra una propiedad horizontal, ¿qué debería hacer ahora?
No es necesario convertirse en ingeniero, abogado o ajustador de seguros.
La responsabilidad de una buena administración es, principalmente, organizar el proceso.
Eso significa identificar condiciones inseguras, documentar los reportes de los residentes, localizar la póliza, informar oportunamente a la aseguradora, conservar la trazabilidad de las comunicaciones y solicitar evaluaciones profesionales cuando la naturaleza de una afectación lo requiera.
También significa evitar dos extremos igualmente problemáticos.
El primero es minimizar cualquier novedad diciendo que “solo es una grieta”.
El segundo es alarmar a la comunidad asegurando que existe “daño estructural” sin contar con un diagnóstico que lo sustente.
Después de un evento sísmico, una administración responsable observa, documenta, comunica con prudencia y escala técnicamente cuando corresponde.
Si usted es propietario, haga dos preguntas
Pregúntele a su administración:
¿Cuál es la póliza que protege los bienes comunes de mi copropiedad?
Y pregúntese también:
¿Qué seguros protegen específicamente mi apartamento y mis bienes?
Si tiene un crédito hipotecario, consulte con su entidad financiera cuál es el seguro de incendio y terremoto asociado.
Si contrató un seguro de hogar, revise también sus coberturas.
No asuma que la administración necesariamente gestionará todos los daños de su apartamento. Las pólizas de bienes comunes, crédito hipotecario y hogar pueden coexistir y proteger intereses diferentes.
Una buena reclamación comienza mucho antes de discutir con la aseguradora
Después de un terremoto es comprensible sentir incertidumbre.
Aparecen preguntas sobre seguridad, responsabilidades, reparaciones, costos y seguros al mismo tiempo.
Por eso, antes de buscar culpables o concluir que una aseguradora “tiene que pagar”, vale la pena organizar la información.
Seguridad. Evidencia. Identificación del bien. Póliza. Aviso. Evaluación técnica. Reclamación.
Ese orden puede evitar muchas dificultades posteriores.
Y sobre todo, permite que propietarios, administradores, consejos de administración, ingenieros, ajustadores y aseguradoras trabajen sobre algo indispensable después de una emergencia:
hechos documentados y no suposiciones.
Continúe con nuestra ruta de orientación post-sismo
En Ingenium Holding hemos venido consolidando información técnica y práctica para ayudar a las propiedades horizontales a actuar de manera organizada después del sismo.
Si todavía está evaluando las afectaciones de su edificio, puede continuar con estas guías:
¿Detectó grietas, desprendimientos o cambios en su edificio?
Lea nuestra guía: ¿Qué debe revisar una copropiedad después de un sismo?
¿Necesita identificar canales oficiales de ayuda y atención?
Consulte: Ayuda verificada tras el terremoto en Colombia.
¿Es administrador o miembro del consejo de administración?
Consulte nuestra guía: Qué hacer después de un sismo en propiedad horizontal.
Guarde esta publicación y compártala con su administrador, consejo de administración, vecinos y familiares.
Después de un sismo, una decisión bien documentada puede proteger tanto la seguridad de las personas como el patrimonio de toda una comunidad.
Nota sobre el alcance de esta guía
Este contenido tiene fines educativos e informativos. No determina que un daño particular esté cubierto por una póliza ni reemplaza el análisis del contrato de seguro, una evaluación técnica estructural o asesoría jurídica especializada.
Dos inmuebles afectados por un mismo terremoto pueden recibir respuestas diferentes si cuentan con pólizas, valores asegurados, deducibles, exclusiones o condiciones distintas.

¿Tienes problemas técnicos en tu propiedad horizontal y no sabes por donde empezar a solucionarlos? Agenda una llamada virtual para apoyarte:



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